Desaceleración México y Brasil (Foto: Pixabay)

Desaceleración de México y Brasil en economía traen impactos

El Fondo Monetario Internacional (FMI) aplicó el martes (23) un fuerte recorte en las estimaciones de crecimiento económico en América Latina, debido a una desaceleración más pronunciada en Brasil y México, exacerbada por las disputas comerciales mundiales y el deterioro de la confianza de inversores y analistas.

En su informe Perspectivas de la Economía Mundial, el FMI dijo que ahora espera que la región en su conjunto crezca a una tasa del 0,6 por ciento este año, un recorte de 0,8 puntos porcentuales desde el último cálculo de abril. Para 2020, la previsión también se ajustó ligeramente a la baja hasta el 2,3%.

Desaceleración México y Brasil (Foto: Pixabay)

Desaceleración México y Brasil (Foto: Pixabay)

“En América Latina, la actividad se desaceleró significativamente a principios de año en varias economías, debido principalmente a factores idiosincrásicos”, dijo la agencia, que pidió a los gobiernos que regularan el gasto fiscal y la deuda.

Las disputas arancelarias y los acuerdos comerciales, junto con el aumento de la deuda y la incapacidad de llevar a cabo importantes reformas macroeconómicas, han dañado las perspectivas de Brasil y México, las principales economías latinoamericanas, dijo el FMI.

En Brasil, donde la moral se está evaporando después de las rebajas de la calificación crediticia y las dudas sobre la viabilidad de la reforma de las pensiones, la economía crecerá un 0,8 por ciento este año, lo que supone una caída de 1,3 puntos porcentuales con respecto a la última estimación de abril. En 2020, la actividad mejoraría hasta el 2,4%.

Mientras tanto, el Fondo también señaló un enfriamiento del PIB en México, que actualmente espera finalizar un nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá. La segunda economía regional más grande crecería un 0,9% este año y aumentaría al 1,9% el próximo año, con una reducción de 0,7 puntos porcentuales en la estimación para 2019.

América Latina experimentó una desaceleración económica en los últimos años y en 2018 creció sólo un 1%, según el FMI, obstaculizada por factores geopolíticos, una caída de la inversión, datos más moderados en China y, más recientemente, por un escenario comercial complejo.

En su informe publicado el martes, el Fondo redujo sus proyecciones de crecimiento global para este año y el próximo en 0,1 puntos porcentuales, hasta el 3,2% y el 3,5%, respectivamente, con riesgos en las previsiones que en gran medida se redujeron.

Amenazas

Las amenazas incluyen “tensiones comerciales y tecnológicas crecientes” que podrían generar un período prolongado de aversión al riesgo, exponiendo aún más las vulnerabilidades de las economías emergentes.

El FMI también señaló que la economía argentina se contrajo en el primer trimestre, pero a un ritmo más lento que en 2018, por lo que su pronóstico para el país sudamericano disminuyó ligeramente este año.

El informe también llamó la atención sobre la crisis humanitaria y el “efecto devastador” de la crisis venezolana, en la que la economía se contraería en torno al 35% este año.